Vamos a tratar de contribuir a enderezar el rumbo del futuro, defendiendo a los habitantes del país de los desmanes que les acechan en notable nivel, en diferentes situaciones de su vida cotidiana dentro del actual estándar de vida socio laboral económica administrativa, ..., en todo lo que le afecta a nuestra vida, incluido la relación con todo lo público.
Veremos si es posible semejante reto, otra forma de entender el país y equilibrarlo con sus habitantes.
Siempre aparecen enredillos en época de promesas electorales, que pesadilla por una parte, y por otra que bondad de la democracia, sobre todo para una pequeña parte de los habitantes, para la inmensa mayoría inmensamente menos.
Sigue un mareo de situaciones mentales no muy diferente a hace ya muchos años, incluso unos 40, por poner un hito en la historia sin entrar en mayores profundidades; como es el despoblamiento rural que ahora llaman de forma casi innovadora vaciamiento, y en verdad son algo innovadores excepto para la propia cosa política, es la única actividad no regulada, entiéndase por tal que cualquier habitante del país incluso residiendo fuera del país o incluso recluido, puede ser elegido para ser político.
Pues todos esos años (cada 4 o como cuadre) oyendo lo mismo, +o-, se hace un poquito pesado; otros términos siguen igual, desempleo, seguridad, calidad de vida, vivienda, educación, sanidad; es decir siguen utilizándose de forma general, pero no se aprecian grandes diferencias excepto en algunas cuestiones concretas, en la mayoría no se delimita esa línea de cada vez mayor grosor de diferencia entre unas y otras opciones para poder decidir el voto.
Y evolucionaríamos si se pregunta a los habitantes del país algo más para la toma de decisiones de las cuestiones de vida del país; en vez de ser más bien mal decididas, (termino delicado por poco técnico y poco preciso), por la representación del sistema democrático actual, que claramente esta muy, muy desfasado de las necesidades de los habitantes del país, vamos algo en la línea de democracia real al estilo de Suiza por ejemplo.
Y si en la búsqueda de la eficacia de lo público como dijo no hace mucho la fundación de Felipe González o algo similar, se entregase la verdadera situación de la administración pública, es decir un balance fiable que en el caso de ayuntamientos sería del secretario e interventor, en autonomías y estado similares cargos, un tiempo prudente antes para que los partidos pudiesen hacer sus propuestas reales de lo que proponen, para conocer realmente lo que le afectaría al país, incluso para que los partidos no se tengan que enredar en las cuestiones a pactar y no pierdan tanto tiempo ya que empezarían a funcionar para los habitantes del país el mismo día de relevo del poder, sin esos periodos que se hacen eternos que propician que al final se preparen todas las obras (aunque no las puedan inaugurar, si lo hacen), para que se vean los días semanas o meses previos a las votaciones, que no hay más que revisar los archivos para verificarlo; es decir dotar de considerable mayor eficacia a lo público para obtener un mayor rendimiento para todos y no solo para unos pocos; ya que el dato de que, después de una crisis de unos 10 años se haya incrementado como un 73% el numero de millonarios, al margen de un análisis más riguroso si lo combinamos con la cifra que se da de habitantes del país en situación de pobreza, o de las informaciones de los desplazamientos en fechas vacacionales típicas, pues da la sensación de que algo falla; y a lo mejor quizás hay que trabajar mejor para el mejor futuro del país.
Es claro que los elegidos están cómodos e interesados en su formato actual y no quieren ser tocados, pero lo actual no sirve, ya no digamos los enredos en los que ayuda a intoxicar como las nuevas tecnologías, aparte de los tradicionales sistemas de negociación cuando no hay mayorías o de oposición cuando las hay, y más con el reparto actual de opiniones, cada vez la cuestión es más delicada; pero ¿y si en vez de instalar radares de velocidad la DGT, se decidiese por votación directa de los habitantes, se pondrían tantos, seriamos tan correctos o más correctos o simplemente fuera radares, o pasaría como en la autobahn alemana u otras donde hay zonas sin limite de velocidad, o realmente somos diferentes y no se nos puede dar libertad?.
Cuanto más va, más delicadas son las situaciones que apelan a la cuestión personal, y más dificultad aparece, pero hay muchas cuestiones del sistema que se pueden encauzar ya que incluso estos años, la mayor parte de los presupuestos públicos, que por cierto si el sistema fuese eficaz deberíamos los habitantes del país conocer esos datos; están destinados al empleo público, usualmente superior al 50% y hasta el 70% en casos, por ello la enorme importancia de una adecuada combinación de lo que ofrecen los partidos y lo cumplan por la eficacia pública que supone, ya que aparte de lo más visible, hay una enormidad, casi como un iceberg que los habitantes apenas ven e incluso no lo piensan mucho, pero que afectan enormemente a la vida del país.
Evidentemente le tocaría a los dirigentes públicos ajustarse a los tiempos, claro parece no son capaces de innovarse a si mismos, es entendible la dificultad de dejar de disponer de prebendas a coste cero y tampoco es sencillo evidentemente; quizás llegó el momento de darles un empujoncito para innovarles; por ejemplo aquello de vigilar al agente que vigila lo que vigilan; es decir; aunque a los acostumbrados a estar permanentemente en lo publico, los más profesionales, parece no hay quien les quite de la poltrona, y deben de ser increíbles a ciertos efectos especialistas en gestión, en obras, en medicina, en todo; los datos dicen incluso 30 años; una de las medidas que mas sanea la gestión pública es la temporalidad, por muy maravillosos que sean los cargos personales; pero otra innovación quizás sea un nuevo mecanismo para verificar lo que cumplen o hacen o no hacen de lo que prometen los cargos electos y administrativos públicos; que hace poco vi en algún sitio aunque ya hace tiempo pienso en ello por lo que me alegra verificar que no soy único; y podría ser un mecanismo que hay que pulir, que a los políticos no les gustaría nada ya que están muy cómodos a su bola, y solo les sirve el momento democrático de introducir la papeleta en la urna (que efímera es la actual democracia de este país), menudo momento más mínimo para lo que le sigue; no sirve ya, lo único que parece intentan es por otra parte amoldarse a las cosas para permanecer en la poltrona, que por otro lado hay que servir, no todo el mundo vale a estos efectos.
Si, vale, se avanzó mucho o algo mucho o se avanzó, según se mire o no; pero es que este país, o grupo de países o de territorios diferenciados y unidos por cuestiones concretas, con historias geografías hablas pronunciaciones clima y culturas diferentes y similares, ahora es lo que es; pero parece que la vida puede variar en no mucho tiempo por circunstancias que se combinan de una forma que ni más potentes computadores son capaces de tratar algoritmos que propicien adelantarse a situaciones no deseables, y aparte aún esta la mente humana que es la leche de impredecible según el caso, y parece que a la AI (Inteligencia Artificial) le esta costando de lo lindo y de momento no la domina; menos mal; el día que eso pase, en fin será otra historia, vamos con lo terrenal que ya es bastante con ver la información usual.
Esto va de cooperación colectiva aunque los inicios son siempre delicados por novedosos diferentes y a veces solitarios; pero lo que importa es resolver y aún mucho más que el sistema aprenda para que nadie más soporte las injusticias, desatinos, caprichos y mal hacer de quienes se apropian de lo público, es decir de todos los habitantes del país; que es opuesto a lo privado; que en muchos casos no se atreven o no se atrevían a plantar cara al gigante y ello produce unido a otros procesos recientes una cultura del avasallamiento y una nueva edad media de señores vasallos y siervos.
Recuerdo por iniciar la cuestión, allá por el 2010 más menos; el caso de una persona solicitante de una beca del Ministerio, a la que un empleado público se empeño en algo así como que no le correspondía; esa persona, estudiante, algo desvalida recurrió a un profesor algo más ducho en la materia y recurrieron la situación y esa persona, estudiante, obtuvo la beca que había solicitado porque cumplía todos los requisitos establecidos por la convocatoria que el/la empleado/a publico/a le negaba en 1ªsima instancia, la más próxima, la más inmediata, en donde la personalidad del cargo (o empleado) público influye enormemente en su labor de atención y resolución al habitante de este país, este tipo de cargos no soportan a ese tipo de personas en el trabajo público, que además en este caso repetían acción, es decir ya había pasado lo mismo previamente y volvió a hacerlo, lo cual indica que la administración pública funciona muy mal es muy opaca y necesita una gran transformación para lo que realmente es su objeto servir a los habitantes del país.