Actualizado el 22.12.2022
Acaba de conocerse (01/03/2021) aunque se esta a la espera de más detalles, el resultado de la denuncia de otro manejo público algo más que defectuoso por decirlo suavemente.
Se trata de un concurso de la Xunta de Galicia de allá por 2018 para otorgar plazas de catedra en los conservatorios de su jurisdicción territorial.
Ya en su día el TSX Galicia en sentencia 00469/2019, en la Sala de lo Contencioso, en un procedimiento del año 2018, resolvió esta cuestión que la Xunta recurrió y ahora parece ser el TS no admite a tramite, lo que anula en buena medida lo mal realizado (la parte recurrida) por los responsables de tal situación por parte de la Administración Autonómica referida, pero ahí se acaba la historia y eso es lo que no debiera de ser hasta no llegar a los responsables del mal hacer público que no causan más que problemas de todo tipo, generando inestabilidad pública desconfianza y malestar en contra de los cargos gobernantes, aunque en este caso se da un paso, pequeño pero un paso en los muy contados casos en que la cosa judicial pone algo las cosas en su sitio.
Hasta ahí sería una de tantas de la colección del mal hacer público (una parte de lo público, en este caso raro de lo contencioso administrativo, lo judicial lo repara, no siendo usual).
Aunque muy escasas por el momento en los casos de lo contencioso administrativo, no tanto en otros sectores jurídicos; esta es una de esas incipientes resoluciones judiciales que actúa con cordura y conocimiento sin primar la desmedida sobreprotección usual de lo administrativo público en contra de lo racional del mundo cotidiano de la vida de los habitantes del país. Los jurídicos consultados dicen que hay una connivencia notable en el mundo de lo contencioso administrativo por aches y por bes. Pero gracias a la vida empieza, muy lentamente esos si, mucho; a apreciarse cambios en la dirección razonable y motivada de dichas actuaciones, muy pocas, hacen falta muchas más, pero que muchas.
Pero a pesar de la aparente incipiente mejoría, que lo es, solo en parte, aunque imprescindible para el siguiente paso que es lo que realmente culminaría y completaría el proceso, seria la actuación sobre los verdaderos responsables de la actuación que siempre quedan inmunes y seguirán generando desgracias públicas y privadas problemáticas a los habitantes del país, como minimo inhabilitación para el ejercicio del cargo con el que han mal actuado y cualquier otro cargo público, y que además muy probablemente haya sido con muy clara y decidida intencionalidad de alterar el orden racional de las cosas; y aunque eso sea difícil de probar o no tanto, lo minimo es apartar a quien ostenta tal nivel de incompetencia ineficacia e ineptitud en el manejo y gestión de lo público; y no debe por ello de estar al frente de tales decisiones que generan tales problemas en la vida pública y privada de los habitantes del país.
¿Se llegará al fondo de la cuestión y se pedirán responsabilidades legales o políticas o las que sean? o por el contrario seguirá como siempre y pocos casos excepto técnicos en cuestiones de corrupción urbanística se llega a conseguir.
Si no se completa el proceso, seguiremos mal, estará incompleto y seguirán campando a sus anchas perjudicando al país.
Veremos como sigue, el comienzo es alentador.
22.12.2022, actualización; nos ha llegado la información, tardíamente como es normal, de la última sentencia ordenando deshacer los nombramientos mal hechos en una especie de fraude pública; y de que uno de los principales responsables de esta historia parece que se ha jubilado indemne y ese es uno de los principales problemas de la mala administración pública, la ultima sentencia dejo clara la situación deshaciendo todo lo mal hecho en la convocatoria expediente y resolución; retrotrayendo la situación anulando los nombramientos de las plazas de cátedras; un burumbio o pifostio administrativo notable. El caso es que sigue sin pasar nada, no hay nadie culpable de tal situación, que no se trata de lapidar; pero si de aprender a no hacer tan mal las cosas públicas, que como son de todos aunque solo las hacen unos pocos, excepto se cojan en el momento de meter la mano en la caja extrayendo, pues no pasa nada, las espaldas de los habitantes del país son amplias y resistentes, pues eso se tiene que acabar y cambiar claro; y por cierto la zona jurídico administrativa no ayuda nada o más bien muy poco en relación al calibre del problema, a esclarecer estas responsabilidades y a mejorar el país, bueno un poco si ya que dijeron que el expediente estaba mal hecho y lo deshicieron, pero es necesario que los juzgados administrativos o la justicia de ese sector público vaya mucho mas allá como en lo social o en otros, ya que de forma pasiva de alguna forma se colabora al mal hacer publico cada vez más desmedido como este caso algo aclarado pero como las cosas no las hace el cielo, es indispensable establecer responsabilidades administrativas no lapidarias pero si responsabilidad de la actuación de cada empleo y cargo publico y/o electo, sino todo seguirá parecido pudiendo alterar la legalidad vigente y no pasa nada a los responsables y por tanto la escuela de mal hacer publico seguirá incrementándose.